Bathore and Albania.
Desde
la avenida principal, superada una colina, aparece un mágico
espectáculo de montes y cerros que sirven de encuadre a
un cielo puro y cristalino. Desde sus laterales descienden cantidad
de casas. La zona parece decididamente poblada! Esta es Bathore.
Se halla en la periferia urbana septentrional de Tirana (capital
de Albania), a unos 7 kms de la plaza Skanderberg, cubriendo una
superficie de 454 hectáreas y con una población
estimada de unos 50.000 habitantes.

Esta zona era antes de cultivo y no habitada: en los años
90, a continuación de la caída del regimén
del dictador Enver Hoxha, se iniciaron las primeras construcciones
a mano de personas llegadas desde el norte y el nordeste de Albania,
debido a un proceso de inmigración no controlado, causado
por la pobreza.

En torno a Bathore: las montañas, sus verdes, los lagos,
una naturaleza toda por descubrir y vivir junto a la magia
de la cultura albanesa.
Las familias provienen en su mayoría del norte del país,
ya empobrecido hasta el límite, donde dar con un trabajo
es verdaderamente una empresa titánica. Muchas de las familias
han llegado aquí sin nada, y con mucho esfuerzo se están
construyendo un lugar donde vivir.
Normalmente
las familias se suelen reagupar por lugar de proveniencia o por
parentesco: la mayor parte es originaria de Kukes, pero hay también
grupos provenientes de Tropoja, Puka y Mirdita.
Las tradiciones son el espejo del alma de la nación
y a las que nos debemos dirigir si se quiere conocer la historia
del pueblo, así como acrecentar la riqueza de la lengua.
Una parte importante de las tradiciones albanesas es el Kanun.
La
palabra "kanun" proviene de una palabra griega
-éáipi- que es un instrumento de madera para dibujar
líneas rectas. El Kanun recoge las leyes transmitidas por
los antepasados y no codificadas, a través de las cuales
caminaba el pueblo albanés hace muchísimo tiempo.
En el Kanun están descritas las leyes. Se habla del honor
y de la hospitalidad como parte del kanun pero también
como una virtúd del pueblo albanés. En el Kanun
se dice que "la casa es de Dios y del huésped"
y a este último viene dado el mejor sitio. Cuando el huésped
parte se le acompaña hasta donde él desee.